
MINNESOTA.— El agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que resultó herido durante el tiroteo fatal de ayer en Minnesota ya había sido víctima de un violento incidente en servicio meses atrás, lo que vuelve a poner en foco los riesgos que enfrentan los oficiales federales en operativos migratorios.
Según informó el vicepresidente JD Vance, el agente —cuya identidad no ha sido revelada— sufrió en junio de 2025 una grave lesión en una pierna y más de 30 puntos de sutura luego de ser arrastrado cerca de 100 yardas por un vehículo durante una parada de tráfico, cuando un sospechoso se negó a obedecer órdenes policiales.
En el caso más reciente, las autoridades sostienen que Renee Good, de 37 años, esposa y madre de tres hijos, embistió con su vehículo a agentes de ICE, acción que, según el Departamento de Seguridad Nacional, representó una amenaza inminente. La secretaria Kristi Noem defendió el uso de fuerza letal como un acto de legítima defensa y afirmó que Good había seguido a los agentes durante el día para interferir con su labor.
El gobernador Tim Walz reiteró que las protestas contra ICE deben ser pacíficas, mientras que funcionarios federales subrayaron que bloquear el tráfico o desobedecer órdenes policiales constituye un delito y puede derivar en consecuencias fatales.



