El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo una reunión privada con Pope Leo XIV en el Vaticano el pasado 7 de mayo, en medio de tensiones diplomáticas entre la Casa Blanca y el Vaticano por temas internacionales como la guerra en Irán y declaraciones recientes del presidente Donald Trump contra el pontífice.
De acuerdo con el Vaticano, ambos líderes renovaron el compromiso de mantener buenas relaciones entre Estados Unidos y la Santa Sede. La reunión fue descrita como “cordial” y se enfocó en conflictos internacionales, paz mundial, libertad religiosa y ayuda humanitaria.
Uno de los momentos que más llamó la atención fue el intercambio de regalos. Rubio le entregó al Papa un balón de fútbol americano de cristal con el sello del Departamento de Estado, mientras que el Papa León XIV le regaló una pluma hecha de madera de olivo, símbolo de paz. El gesto rápidamente se volvió viral en redes sociales.
La visita ocurre después de varias críticas públicas del presidente Trump hacia el Papa León XIV, quien ha cuestionado el conflicto en Irán y el uso de argumentos religiosos para justificar acciones militares. Analistas consideran que el viaje de Rubio buscó disminuir la tensión diplomática y reconstruir puentes entre Washington y el Vaticano.
Además, el Vaticano dejó entrever que aún existen diferencias importantes con la administración estadounidense, ya que el comunicado oficial utilizó un tono más reservado de lo habitual, algo poco común en reuniones diplomáticas de este nivel.



