La creadora de TikTok @yourstylistgab dejó en shock a más de 526 mil personas al contar su experiencia cuando decidió visitar en Atlanta al joven que había conocido por Facebook. Él vivía en un exclusivo vecindario del suroeste de la ciudad y su madre era dueña de un prometedor negocio online de galletas, algo poco común en ese momento.
Todo parecía perfecto… hasta que cruzó la puerta.
Desde la entrada encontró heces de perro en el suelo. Pensó que era un accidente aislado, pero al avanzar por la casa descubrió más montones junto a la escalera, en el comedor y hasta en la cocina. Lo más alarmante: estaban secos y blanquecinos, señal de que llevaban días ahí.
El golpe final llegó cuando vio a la madre horneando sus famosas galletas en medio de ese ambiente insalubre. Según su relato, el piso de la cocina estaba cubierto de desechos mientras ella preparaba pedidos para clientes.
La tiktoker asegura que salió de inmediato y que desde entonces desconfía de los negocios de comida casera en línea.
Más allá del escándalo, el riesgo es real: las heces de perro pueden contener bacterias como E. coli y Salmonella, además de parásitos. En una cocina, las partículas secas pueden dispersarse y contaminar alimentos, provocando enfermedades graves.
Una historia que empezó como romance y terminó como advertencia sanitaria.




