Melania Trump siempre ha proyectado una imagen de elegancia calculada y control absoluto. Sin embargo, mientras crece la atención por su nueva película y el fenómeno viral de mujeres MAGA imitándola, en redes sociales se impone una narrativa muy distinta.
Fotografías recientes desataron burlas al mostrar lo que usuarios calificaron como extensiones mal colocadas y un cabello visiblemente desigual. Las críticas escalaron rápido: memes, bromas y comentarios crueles —algunos incluso insinuando que lucía calva— inundaron plataformas como Threads y X.
Una publicación viral comparó su imagen con la de Donald Trump, señalando extensiones, postizos y un peinado “antinatural”. Otros fueron más lejos, apodándola “Cruella DeVille” y convirtiendo el momento en espectáculo digital.
No es la primera vez. En 2024, una foto tomada de espaldas durante un evento en la Bolsa de Nueva York ya había provocado especulación similar, con usuarios analizando su cabello al detalle y comparándolo con imágenes del pasado.
Una vez más, la figura de Melania queda atrapada entre la sofisticación que proyecta y el escrutinio implacable de las redes.




