La jueza del Tribunal Superior del Condado de DeKalb, Nora Polk, determinó que la Ciudad de Atlanta puede cobrar un recargo del 21 % por el servicio de agua a los residentes de Sandy Springs. La decisión respalda a Atlanta, que aplica este cargo a clientes fuera de su jurisdicción desde 1998.
Funcionarios de Sandy Springs dijeron estar sorprendidos y consideran que la jueza interpretó mal la ley. El conflicto surge por una disputa de décadas sobre tarifas y mantenimiento del sistema de agua, el cual Atlanta ha operado sin un acuerdo formal desde 2005. De no alcanzarse un acuerdo intergubernamental, ambas ciudades podrían perder subvenciones estatales y federales.
Esto significaría, en términos simples, que:
Atlanta puede seguir cobrando más por el agua a los residentes de Sandy Springs, específicamente un 21 % adicional solo por vivir fuera de la ciudad de Atlanta.
Sandy Springs pierde esta batalla legal, por lo que sus residentes no recibirán un reembolso ni una reducción inmediata en la tarifa del agua.
El conflicto entre ambas ciudades continúa, ya que no existe un acuerdo formal para el servicio de agua.
Si no llegan a un acuerdo intergubernamental, Atlanta y Sandy Springs podrían perder millones de dólares en subvenciones estatales y federales.
A largo plazo, Sandy Springs podría verse obligada a negociar nuevas tarifas, comprar parte del sistema de agua o buscar alternativas, lo que podría impactar el costo del servicio para los residentes.
En resumen: los habitantes de Sandy Springs seguirán pagando más por el agua, y la presión ahora está en que ambas ciudades lleguen a un acuerdo para evitar mayores consecuencias económicas.




